Después de cada cliente, retire el polvo visible y los restos de piel, luego limpie la fresa de diamante a fondo antes de la desinfección y esterilización. Un protocolo profesional puede incluir cepillado, limpieza ultrasónica, desinfección adecuada, esterilización según las regulaciones del salón local, secado completo y almacenamiento protegido en un estuche para fresas limpio.
El procesamiento correcto ayuda a mantener la higiene, proteger a los clientes y prolongar la vida útil de la superficie de diamante.